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Cáncer de estómago, síntomas, causas, diagnóstico y tratamientos

mayo 25, 2021

El cáncer de estómago, también llamado cáncer gástrico, es el más frecuente entre las personas mayores de 50 años. Más común en los hombres, el número de nuevos casos de este tipo de tumor ha ido creciendo en los últimos años.

América Latina es la campeona mundial de mortalidad por cáncer de estómago, con especial énfasis en Costa Rica, Chile y Colombia. Sin embargo, cuando se diagnostica a tiempo, las posibilidades de curación alcanzan el 90%.

¿Qué es el cáncer de estómago?

El cáncer de estómago es un tumor maligno que puede afectar a cualquier parte del órgano. Por lo general, comienza con una úlcera, que provoca síntomas como acidez, falta de apetito y dolor de estómago, entre otros.

Sin embargo, los expertos afirman que la infección por la bacteria H. Pylori, el consumo de cigarrillos, la ingesta de alimentos enlatados e incluso la mala conservación de los alimentos pueden ser factores de riesgo del tumor.

Tipos de cáncer de estómago

Existen al menos tres tipos principales de cáncer de estómago:

  • Adenocarcinoma: es el tipo más común (representa entre el 90 y el 95% de todos los tumores que afectan al órgano);
  • Linfoma: se da en aproximadamente el 3% de los casos, suele diagnosticarse primero en la pared del órgano;
  • Leiomiosarcoma: corresponde aproximadamente al 2% de los casos de cáncer de estómago.

Otros tipos más raros de la enfermedad son:

  • Tumor del estroma gastrointestinal (GIST): se presenta en aproximadamente el 1% de los casos;
  • Tumor neuroendocrino: cuando las células neuroendocrinas acaban convirtiéndose en un tumor en el estómago, se produce en menos del 1% de los casos.

Síntomas del cáncer de estómago

No hay síntomas específicos del cáncer de estómago, pero eso no significa que no dé señales. Lo que ocurre es que la mayoría de los síntomas pueden confundirse con enfermedades gástricas comunes, como la acidez, la gastritis, las úlceras y el reflujo gastroesofágico.

Incluso, los signos pueden no manifestarse al principio de la enfermedad. Es habitual que aparezcan poco a poco y que empeoren progresivamente, según el desarrollo del cáncer.

Pero ahí es donde radica el problema: para tener más posibilidades de curación, es esencial que el tumor se diagnostique desde el principio. Sin embargo, sin síntomas aparentes, es difícil buscar ayuda médica para saber lo que está ocurriendo y, en consecuencia, diagnosticar el cáncer de estómago.

Por eso, a continuación enumeramos algunos signos que pueden aparecer y que, si son muy intensos o intermitentes (no se pasan de forma natural o con ayuda de la medicación al cabo de un tiempo), es bueno que los revise directamente un especialista:

  • Fatiga y debilidad muscular;
  • Pérdida de apetito
  • Sensación de hinchazón después de comer y de saciedad, aunque se coma poca cantidad de comida
  • Dolor de estómago y malestar
  • Acidez e indigestión intensas e intermitentes
  • Náuseas constantes
  • Vómitos frecuentes. En un 10-15% de los casos se produce con sangre, que puede aparecer en las heces, incluso;
  • Pérdida de peso involuntaria;
  • Diarrea y/o estreñimiento (constipación).

Posibles causas

Las principales causas del cáncer de estómago están relacionadas con:

  • Infección por la bacteria Helicobacter pylori, que infecta la mucosa del estómago;
  • Factores genéticos;
  • Úlcera mal tratada;
  • Gastritis crónica;
  • Consumo excesivo de alimentos enlatados, salados y ahumados
  • Cirugías, como la reducción de estómago
  • Antecedentes de anemia perniciosa, aclorhidria o atrofia gástrica.

¿Cómo se diagnostica?

Dos son las pruebas más utilizadas para diagnosticar el cáncer de estómago:

Endoscopia digestiva: a través de ella se puede hacer una evaluación visual de la lesión, tomar biopsias y una evaluación citológica (estudiar la estructura, composición y fisiología de las células). Se realiza con un tubo fino y flexible, que contiene una pequeña cámara en la punta. La sonda entra por la boca y sube hasta el estómago, donde el médico hará el análisis;

Examen radiológico: en la radiografía, los rayos X trazan todo el interior del esófago y del estómago. Así, el especialista puede buscar cualquier anomalía o tumor presente en la región.

Se pueden solicitar análisis de sangre, tomografías computarizadas y, finalmente, una biopsia para ayudar al diagnóstico. Algunos exámenes físicos también pueden entrar en la lista, además de un cuestionario sobre los antecedentes familiares del paciente.

El examen de la próstata es la forma más eficaz de diagnosticar el cáncer

Tratamiento del cáncer de estómago

El tratamiento suele depender del estadio en que se encuentre la enfermedad, pero los principales tipos son la cirugía (gastrectomía), la quimioterapia, la medicación, la radioterapia y la terapia dirigida. Dependiendo del caso, también se puede utilizar una combinación de todos estos enfoques.

Gastrectomía: la cirugía para extirpar el estómago

Es el principal procedimiento quirúrgico para tratar el cáncer de estómago. La gastrectomía consiste en la extirpación total o parcial del estómago del paciente.

Debe extirparse por completo cuando el cáncer ya ha alcanzado todo el órgano o cuando se localiza en la parte superior. Pero la extirpación puede ser sólo parcial si se encuentra en la región inferior del estómago.

Quimioterapia

La quimioterapia, un tratamiento muy común para varios tipos de cáncer, elimina las células cancerosas que crecen o se multiplican rápidamente. Es un tratamiento muy fuerte, que suele provocar algunos efectos secundarios muy característicos, como náuseas, pérdida de apetito, caída del cabello, inflamación en la boca, anemia y diarrea.

Generalmente, cuando la quimioterapia está indicada para el paciente, se recomienda el uso de un fármaco quimioprotector, que reduce los efectos adversos típicos del tratamiento.

Radioterapia

Otro enfoque terapéutico recurrente entre los pacientes de cáncer, la radioterapia utiliza rayos X y otros rayos de alta energía para matar, reducir o controlar las células anormales que están causando y desarrollando el tumor.

Pueden aparecer algunos efectos secundarios, como quemaduras en la piel (especialmente en la zona afectada por el tratamiento), náuseas y vómitos, anemia y diarrea, y dolores corporales.