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Endoscopia: para qué sirve, cómo prepararse y riesgos del examen

mayo 24, 2021

A pesar de causar preocupación en muchas personas, la endoscopia tiene una reputación injusta, ya que es un examen indoloro y extremadamente útil para identificar diversos problemas de salud.

La idea de introducir un tubo en la garganta que desciende por los órganos puede parecer aterradora, pero es la forma más natural y menos traumática de analizar el interior del cuerpo. Piensa que es la misma vía en el sistema digestivo que toma todo lo que tragamos.

A continuación, vea la respuesta a todas sus preguntas sobre la endoscopia:

¿Qué es la endoscopia?

Explicando con más detalle, la endoscopia -también llamada endoscopia digestiva alta y esofagogastroduodenoscopia– es un examen que consiste en introducir un fino conducto a través de la boca del paciente, capaz de filmar y realizar otras funciones, como la realización de biopsias, la colocación de balones y sondas gástricas, la extracción de pólipos y cuerpos extraños.

Este tubo, llamado endoscopio, sigue por el esófago hasta el estómago, permitiendo la visualización de estos órganos y del duodeno, que corresponde al inicio del intestino delgado.

Básicamente, la endoscopia digestiva es la introducción de una sonda con una cámara en la punta para poder hacer una evaluación visual del interior del tubo digestivo.

¿Para qué sirve la endoscopia?

La función de la endoscopia digestiva es permitir una investigación visual bien profunda y un diagnóstico detallado de las enfermedades y problemas del tracto digestivo, pudiendo así asegurar el tratamiento más adecuado.

Los pacientes que tienen molestias, dolor o cualquier otra preocupación relacionada con el estómago y/o el intestino delgado suelen estar indicados para realizar este examen.

La endoscopia digestiva alta puede identificar una serie de enfermedades, como la intolerancia al gluten, la gastritis, el cáncer de estómago y las úlceras.

Además, el examen también está indicado para buscar el Helicobacter pylori, más conocido simplemente como H. pylori, una bacteria responsable de la mayoría de las úlceras gástricas y que también puede causar tumores de estómago.

Endoscopia terapéutica

Además de su función de diagnóstico y evaluación, la endoscopia puede utilizarse con fines terapéuticos en casos muy concretos. Dependiendo de la necesidad, el procedimiento puede utilizarse, por ejemplo, para eliminar un cálculo biliar que obstaculiza la acción de la bilis, eliminar pólipos, insertar prótesis, ampliar el tubo digestivo o incluso el tratamiento de varices en el esófago y el estómago.

Todos estos casos deben ser muy bien analizados y planificados por el médico responsable. No son procedimientos rutinarios del examen de endoscopia.

¿Cómo se hace el examen?

Preparación para la endoscopia

Es esencial que los pacientes mantengan un ayuno absoluto de 8h a 12h antes del examen. Además de esta recomendación, es importante no ingerir ningún medicamento antiácido o anticoagulante, como el omeprazol o el AAS, porque altera el nivel de acidez del estómago, lo que influye en los resultados del examen.

El procedimiento

El paciente puede estar completamente sedado o no, inconsciente o no, pero sin duda se aplicará anestesia local, porque relaja la garganta y evita las ganas de vomitar.

El paciente debe acostarse de lado y mantendrá un objeto de plástico en la boca, que se utiliza para mantenerla abierta durante el examen, permitiendo el paso de la sonda.

Además del análisis visual, el médico puede extraer algo de tejido para realizar una biopsia de la muestra.

La intervención en sí dura unos 15 minutos, pero el paciente se mantiene en observación durante una hora aproximadamente, para esperar a que desaparezca el efecto de la sedación.

Cuidados después del examen

Debido a la sedación, el paciente no podrá realizar ninguna actividad que requiera mucha concentración. Los efectos de la medicación pueden durar hasta diez horas después del examen. Por lo tanto, el individuo no puede conducir y se le recomienda no trabajar. Lo ideal es ir a casa y descansar.

Después del examen, es posible sentir algunas molestias en la garganta, pero nada muy fuerte ni duradero. Como el aire también entra en el estómago, es posible sentir molestias en la región abdominal o una sensación de congestión, pero esto también pasa de forma natural.

¿Duele la endoscopia?

La principal pregunta que asusta a los pacientes tiene una respuesta muy sencilla: ¡no! La endoscopia es un examen completamente indoloro, sobre todo porque el paciente suele estar sedado y anestesiado.

¿Hay algún riesgo para el paciente?

Las posibilidades de errores o riesgos son mínimas, sin embargo, puede producirse una hemorragia en el lugar donde se realiza la biopsia. Esto, por supuesto, suponiendo que el procedimiento se haya realizado de forma correcta, en un laboratorio serio y fiable.

En caso de que el médico cometa algún error de manipulación, existe una posibilidad muy pequeña de dañar el estómago, el duodeno o el esófago. Los riesgos de error humano existen en cualquier tipo de procedimiento, en cualquier ámbito, por sencillo que sea. Por último, es posible que se produzca una reacción alérgica a los sedantes utilizados.

Si, en los días siguientes al examen, el paciente experimenta dolor, vómitos, sangrado en la garganta o en las heces, es necesario buscar un médico urgentemente.

¿Hay contraindicaciones?

No hay contraindicaciones oficiales para la endoscopia, pero hay que tener un cuidado redoblado con los pacientes con problemas cardíacos, respiratorios, neurológicos o con alergia a los componentes de la anestesia.

Por eso es tan importante aclarar siempre todo el historial de salud con su médico. Un especialista bien informado puede evitar problemas mayores.

Las mujeres embarazadas tampoco pueden utilizar la medicación venosa utilizada para la sedación, porque es un factor de riesgo para el feto.

Posibles resultados

Los resultados de la endoscopia pueden revelarse en el momento del examen o unos días después, grabando e imprimiendo algunas imágenes que se envían al médico responsable.

Algunos posibles resultados anormales son:

  • Intolerancia al gluten
  • Esofagitis
  • Úlcera gástrica
  • Úlcera de intestino delgado
  • Gastritis
  • Bacterias H. pylori
  • Cáncer de estómago