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Epilepsia: qué es y cómo se manifiesta esta enfermedad marcada por las convulsiones

mayo 24, 2021

Las convulsiones, las crisis de ausencia y otras manifestaciones de la epilepsia siguen siendo un tabú, pero no debería ser así. Es posible tener una vida perfectamente normal con esta afección. De hecho, alrededor del 70% de los casos responden muy bien al primer tratamiento, la medicina.

A continuación, entienda qué es, cómo se manifiesta y cómo vivir con la epilepsia.

¿Qué es?

El ataque epiléptico es la respuesta a una descarga anormal, excesiva y sincrónica de un grupo de neuronas (células nerviosas) en el cerebro

La epilepsia, a su vez, se define como una enfermedad cerebral que predispone al cerebro a generar crisis epilépticas y tiene consecuencias neurobiológicas, cognitivas, psicológicas y sociales.

Tipos

Las crisis epilépticas se clasifican en focales o generalizadas.

Focal

Las crisis focales se deben a descargas localizadas en una zona de un hemisferio cerebral y pueden ser motoras o no motoras, es decir, causar o no movimientos típicos. “También pueden provocar una alteración en la percepción que el individuo tiene de sí mismo y del entorno”, explica el doctor.

Generalizado

Las crisis epilépticas generalizadas son las que se originan en algún punto de una red neuronal y se extienden rápidamente a todo el cerebro, en ambos hemisferios.

Existen varios tipos de esta manifestación, siendo la más común y conocida la llamada crisis convulsiva, en la que la persona cae al suelo, se pone inicialmente dura (tónica) y luego comienza a tener contracciones (clonias). “En esta crisis el paciente puede babear y orinar”, comenta María Luiza.

En contra de lo que mucha gente piensa, la epilepsia y la convulsión no son lo mismo. La convulsión es un tipo de crisis epiléptica, que puede manifestarse de otras maneras.

Causas

La epilepsia puede tener varias causas, entre ellas:

  • Predisposición genética
  • Traumatismos craneoencefálicos, por ejemplo, derivados de un accidente de tráfico
  • Afecciones neurológicas, como tumores
  • Enfermedades infecciosas, incluidas las congénitas, como las causadas por el virus del zika y la rubeola
  • Falta de oxígeno después del nacimiento
  • Malformación del sistema nervioso

¿Es hereditario?

La causa más común de la epilepsia es genética, aunque no siempre es posible determinar qué gen o genes son los responsables de la enfermedad. Sin embargo, la mayoría de las epilepsias no son hereditarias, es decir, se transmiten de padres a hijos.

La ocurrencia de la enfermedad en familias y gemelos habla a favor de que sea genética, es decir, que esté determinada por alteraciones en los genes, pero éstos aún no se han determinado y la ocurrencia no se observa en los hijos de personas con la enfermedad.

¿Es contagioso?

Las crisis epilépticas o la epilepsia no son contagiosas, es decir, el contacto con personas con la afección no representa ningún riesgo.

Factores de riesgo

Los factores que aumentan las posibilidades de padecer epilepsia son la edad (es más frecuente en niños y ancianos), la falta de oxígeno en el cerebro durante el nacimiento y los antecedentes familiares de demencia senil y afecciones neurológicas, como tumores e ictus.

Síntomas

El lugar del cerebro donde se produce la descarga nerviosa cerebral define los síntomas del ataque epiléptico.

Si esta descarga se produce en la zona motora de la cara, tendremos contracciones involuntarias en el rostro. Si se produce en la zona responsable de la sensibilidad del brazo, se producirá un ataque epiléptico con síntomas sensoriales, como hormigueo en el brazo, etc.

Otros síntomas comunes son:

  • Crisis de ausencia (como si la persona se “apagara” durante unos instantes)
  • Distorsión de la percepción
  • Movimiento incontrolado de una parte del cuerpo
  • Miedo repentino
  • Confusión
  • Pérdida de conocimiento
  • Déficit de memoria

Diagnóstico

El diagnóstico de epilepsia es clínico y se basa en los hechos relatados por el paciente o sus familiares.

Sin embargo, algunas pruebas pueden ayudar a confirmar el tipo de enfermedad, como el electroencefalograma, que analiza la actividad eléctrica del cerebro. Los exámenes de neuroimagen, como la tomografía y la resonancia magnética, pueden ser útiles para mostrar la causa de la epilepsia, como las lesiones cerebrales.

¿A qué profesional debo acudir?

La epilepsia es una enfermedad neurológica, por lo que el neurólogo es el profesional mejor cualificado para tratarla.

Si alguien que se sabe epiléptico tiene un ataque de menos de cinco minutos, no es necesario buscar ayuda médica. Sin embargo, solicite un servicio de urgencia si no se conoce la enfermedad o si la convulsión es más larga.

¿Se puede curar?

En la epilepsia evitamos hablar de cura porque no tenemos forma de estar seguros de que la persona no volverá a tener un ataque. Lo consideramos resuelto sólo en los pacientes que llevan diez años sin convulsiones y cinco años sin medicación.

Tratamiento

Medicamentos

El primer y principal tratamiento de la epilepsia es la medicación con antiepilépticos. Este enfoque es capaz de controlar las convulsiones en el 70% de los pacientes.

Alimentos

En los casos que no responden al tratamiento, la dieta cetogénica aparece como una nueva propuesta terapéutica. En este tipo de dieta se aumenta el consumo de grasas y se disminuyen los hidratos de carbono para dejar al organismo en estado de cetosis.

Todavía no se sabe a ciencia cierta por qué la generación de cuerpos cetónicos mediante el metabolismo de las grasas reduce las crisis, pero se especula que se produce por acidificar el cuerpo, como ocurre cuando estamos en ayunas, o por la propiedad sedante de estas sustancias.

Estimulación del nervio vago

Esta terapia se realiza estimulando el nervio vago, un importante canal de comunicación entre el sistema nervioso y el resto del cuerpo, que ayuda a mantener el cerebro organizado eléctricamente y a prevenir las crisis. En este caso, se realiza una pequeña cirugía para implantar el generador y los electrodos que proporcionarán el estímulo.

Cirugía

Si el paciente no responde al tratamiento farmacológico, la cirugía puede ser una alternativa. Existen diferentes técnicas quirúrgicas para tratar la epilepsia, algunas de ellas resecan la región que provoca las crisis, ayudando a controlarlas.

¿Cómo ayudar en un ataque de epilepsia?

Olvídese del mito de que es importante sujetar la lengua de la persona en crisis. Las contracciones musculares son muy fuertes y pueden herir gravemente a cualquiera que intente abrir la boca de la persona afectada.

Lo mejor es mantener la calma y acomodar a la persona para que no se haga daño, por ejemplo, apartando los objetos de alrededor.

Utilice una almohada o un abrigo doblado para apoyar la cabeza de la persona y colóquela de lado para que el vómito o la saliva puedan salir por la boca. No impida el movimiento de la persona.

Al final de la agresión, explique lo sucedido y ofrézcase a llamar a un familiar. Si el ataque dura más de 5 minutos sin mejorar, busque ayuda médica inmediata.

Pronóstico

Es posible vivir normalmente teniendo epilepsia, cerca del 70% de los casos se controlan fácilmente con el uso de la medicación adecuada. El 30% restante necesitará otras medidas para ser tratado.

Complicaciones y riesgos

Caídas y lesiones

El principal riesgo de las crisis epilépticas es físico, ya que la persona puede caerse o golpearse con objetos de su entorno.

Por ello, se recomienda que al inicio del tratamiento o cuando las crisis epilépticas no estén totalmente controladas, se eviten situaciones en las que la persona pueda hacerse daño o incluso poner en riesgo su vida, como la natación, la conducción, las actividades sin protección en lugares altos, entre otras.

Otro riesgo de la epilepsia es el Sudep (o muerte súbita en la epilepsia). Aunque su fisiopatología no se conoce con exactitud, se citan algunos factores de riesgo, como las crisis convulsivas sobre todo nocturnas, la deficiencia intelectual y la refractariedad al tratamiento.

Epilepsia en el embarazo

Las crisis epilépticas durante el embarazo, así como algunos medicamentos para tratarlas, pueden representar un riesgo para la madre y el bebé. Por lo tanto, es importante hablar con el médico antes de quedarse embarazada.

Estado epiléptico

Esto ocurre cuando la convulsión dura más de 5 minutos o es recurrente, lo que aumenta las posibilidades de daño cerebral.

Prevención

Es difícil prevenir la epilepsia, ya que los factores que la provocan no son fácilmente controlables, como sufrir un traumatismo craneoencefálico o un accidente cerebrovascular.

Sin embargo, es posible evitar las convulsiones manteniendo una rutina saludable, evitando el consumo excesivo de alcohol, la privación del sueño y el ayuno, y siguiendo al pie de la letra el tratamiento farmacológico.