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Mioma uterino: qué es, síntomas, causas y tratamientos

mayo 24, 2021

El mioma uterino es un tumor benigno que afecta a las mujeres en edad fértil. También llamado leiomioma o mioma uterino, se asocia a síntomas muy dolorosos y a la aparición de cáncer, aunque esta complicación es poco frecuente.

Más información sobre el mioma a continuación:

¿Qué es el mioma?

El mioma uterino es un tumor que puede crecer dentro o fuera del útero a partir de sus músculos, cambiando la forma del órgano. Por lo general, su desarrollo se produce durante la edad fértil de la mujer.

Alrededor del 50% de las mujeres de entre 40 y 50 años suelen desarrollar al menos un mioma, pero pocas saben de su existencia debido a la habitual ausencia de síntomas.

El problema se forma a partir de la división no gobernada de las células, que puede generar un mioma único o múltiple.

Tipos de miomas uterinos

Existen cinco tipos de miomas uterinos. Se clasifican en: subserosas, pedunculadas, intramurales, intracavitarias y submucosas. La división tiene en cuenta la ubicación en la pared del útero:

Subseroso

Este mioma se nutre de vasos sanguíneos y se sitúa en el exterior de las paredes del útero.

Pediculado

Están conectadas por un puente fibromuscular que proporciona circulación sanguínea y su crecimiento puede llevar a una cirugía de urgencia al favorecer la torsión del pedículo.

Intramuros

Este tipo de mioma se desarrolla entre las paredes del útero y suele expandirse tanto que hace que el útero aumente de tamaño.

Intracavitaria

Se producen en el interior de la cavidad uterina y pueden provocar hemorragias y calambres constantes.

Submucosa

En este caso, el tumor se localiza en la pared interna del útero y puede afectar al endometrio, provocando periodos menstruales más largos y síntomas más intensos.

¿Cuál es la causa?

Todavía no hay estudios que confirmen cómo se desarrolla el mioma en el útero. Sin embargo, hay algunas teorías que pueden explicar su aparición:

Factores genéticos

Algunas sospechas señalan la mutación genética de las células del músculo interno del útero como origen del tumor. Además, ya se han registrado casos hereditarios, lo que apoya la teoría.

Hormonas

Los trastornos hormonales también se consideran una posible causa. Cuando la progesterona y el estrógeno -hormonas que estimulan el revestimiento del útero en cada periodo fértil- entran en desequilibrio, favorecen la formación de estos tumores. Esto explica por qué los miomas tienden a reducirse después de la menopausia, cuando se produce una disminución natural de las hormonas femeninas.

Además, los cambios en las hormonas que ayudan al cuerpo a mantener los tejidos pueden proporcionar el crecimiento del mioma uterino.

Factores de riesgo

Las mujeres a las que se les diagnostica un mioma uterino suelen tener antecedentes familiares del problema, como abuelas, madres o hermanas. Por lo tanto, en caso de que el paciente tenga casos cercanos, se recomiendan exámenes periódicos para prevenir y tratar la afección.

Además, las mujeres negras son más propensas a tener miomas a una edad temprana.

Por último, factores como el inicio temprano de la menstruación, la deficiencia de vitamina D, la dieta rica en carne roja, la obesidad y el consumo de alcohol también pueden contribuir a la formación del problema.

Síntomas del mioma uterino

Los pequeños miomas uterinos pueden ser asintomáticos, es decir, no presentan ninguna molestia física. Sin embargo, con el desarrollo el paciente puede empezar a tener síntomas como:

  • Sangrado abundante durante el periodo menstrual
  • Prolongación de la menstruación
  • Aumento de la micción
  • Presión en la región uterina
  • Dificultad para orinar completamente
  • Estreñimiento
  • Dolor durante el coito
  • Dolor en la espalda o en las piernas

En este sentido, cabe destacar que cada tipo presenta unos síntomas específicos. Por lo tanto, al notar cualquiera de ellos, es necesario buscar un médico para el diagnóstico y tratamiento adecuados.

Diagnóstico

Además de acudir al médico ante la presencia de síntomas sospechosos, la mujer debe consultar y realizar exámenes ginecológicos anualmente, ya que muchos miomas asintomáticos se encuentran incidentalmente durante las pruebas de rutina.

Para confirmar el diagnóstico, se realizan algunas pruebas, como:

  • Ecografía transvaginal
  • Exámenes de sangre
  • Resonancia magnética
  • Histerosalpingografía: radiografía del útero y de las trompas uterinas con ayuda de contraste
  • Histeroscopia: endoscopia para evaluar la cavidad uterina

¿A qué especialista debo dirigirme?

El ginecólogo es el profesional más adecuado para detectar y tratar las anomalías del aparato reproductor femenino, como el mioma.

Complicaciones

Además de causar molestias, los miomas pueden perturbar el funcionamiento del útero. Algunas de ellas, como la submucosa, pueden perjudicar la fertilidad de la mujer e incluso el desarrollo del feto, al aumentar el riesgo de parto prematuro y desprendimiento de la placenta.

Algunas pacientes también acaban sufriendo anemia, debido a la exacerbada pérdida de sangre durante la menstruación, que se agrava cuando el tumor no se trata o se extirpa quirúrgicamente.

¿Puede convertirse en cáncer?

El mioma rara vez se convierte en cáncer, pero el seguimiento anual por parte de un ginecólogo es adecuado para evitar ésta y otras complicaciones.

¿Existe una cura para el mioma uterino?

El mioma uterino que genera síntomas intensos o interfiere con las funciones del útero puede ser extirpado mediante cirugía. Sin embargo, cabe señalar que puede reaparecer a lo largo de la vida de la mujer, lo que requiere un seguimiento médico tras el primer diagnóstico.

La única posibilidad de curación definitiva del mioma es la cirugía de extirpación del útero.

Tratamiento del mioma

El tratamiento del mioma uterino puede realizarse mediante medicación o procedimientos quirúrgicos. Sin embargo, no siempre es necesario tratar el tumor benigno.

Vigilancia

Las mujeres que no tienen síntomas importantes de mioma uterino pueden optar por no extirparlo, sino sólo seguirlo periódicamente mediante pruebas y consultas, ya que difícilmente se vuelve maligno y suele reducirse después de la menopausia.

Medicamentos

Para quienes manifiestan molestias, se pueden recetar antiinflamatorios, suplementos vitamínicos, inhibidores de la fibrinólisis, anticonceptivos y progestágenos que alivian los síntomas y combaten el crecimiento del tumor.

Embolización

En los casos más leves, también es posible realizar una embolización, que conlleva una rápida recuperación porque es mínimamente invasiva.

En este procedimiento, realizado por un radiólogo, se coloca un catéter a través de la arteria femoral y se dirige a los vasos responsables de la circulación sanguínea hacia el mioma uterino, interrumpiendo su desarrollo mediante un bloqueo.

Cirugía de miomas

Los procedimientos quirúrgicos, indicados cuando el tumor se ha desarrollado y está causando daños importantes en el bienestar del paciente, son:

Miólisis

Cirugía para la resección de miomas submucosos, que son los que se localizan en la pared interna del útero.

Miomectomía abdominal e histeroscópica

Es un procedimiento abierto o laparoscópico destinado a la extirpación de tumores numerosos o de gran tamaño. Aunque tiene grandes posibilidades de éxito, las cicatrices resultantes pueden afectar a la fertilidad.

Histerectomía

Se trata de una cirugía para extirpar el útero, considerada la única solución permanente para tratar el mioma uterino.

Aunque es eficaz, hace que la mujer sea infértil y, si se extirpan los ovarios, provoca la menopausia -que requiere terapia hormonal sustitutiva- y el consiguiente aumento del riesgo de enfermedades cardíacas y metabólicas.

Pronóstico

Una vez tratado o extirpado el mioma uterino, los síntomas desaparecen. Sin embargo, existe la posibilidad de que el tumor reaparezca, por lo que están indicadas las visitas periódicas al ginecólogo para controlar su aparición y desarrollo.

Prevención

La prevención del mioma se realiza estableciendo una rutina saludable para el bienestar del paciente.

Los exámenes periódicos, la dieta regular y el control de la ingesta de alcohol son algunas de las medidas que deben tomarse para evitar la aparición del mioma uterino.