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Rubéola, qué es, síntomas, vacuna y riesgos en el embarazo

mayo 25, 2021
Rubéola, qué es, síntomas, vacuna y riesgos en el embarazo

Dado el alcance que la vacuna contra la rubéola está bastante restringida en la mayoría de los países. Sin embargo, la versión congénita, que puede tener graves consecuencias para la embarazada y el feto, sigue representando un riesgo para muchas mujeres. Entender todo lo que causa la rubéola y cómo debe tratarse.

¿Qué es la rubeola?

También conocida como sarampión alemán, la rubeola es una enfermedad infecciosa causada por el virus de la rubeola.

En general, suele resolverse por sí sola, requiriendo únicamente cuidados de seguimiento para aliviar los síntomas. Sin embargo, la infección durante el embarazo puede ser más peligrosa para el feto.

La rubeola en el embarazo

La rubéola en el embarazo puede causar aborto y malformaciones, como alteraciones cardíacas y cataratas, por ejemplo.

El llamado síndrome de la rubéola congénita también está relacionado con el autismo y con enfermedades crónicas, como la diabetes y las disfunciones tiroideas, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Por lo tanto, se indica que antes de quedarse embarazada la mujer debe someterse a una prueba para evaluar si está inmunizada. En caso de que no lo esté y contraiga la rubéola durante el embarazo, deberá recibir anticuerpos que pueden combatir la infección, pero no eliminan la posibilidad de que el bebé desarrolle secuelas.

Causas

La rubeola está causada por el virus del género Rubivirus de la familia Togaviridae. Se transmite de persona a persona a través de las gotitas expulsadas al toser, hablar o estornudar, por ejemplo.

La enfermedad se transmite durante el periodo que comprende los 7 días anteriores y los 7 días posteriores a la aparición de los síntomas en la piel.

Factores de riesgo

Hoy en día, debido a la cobertura que ha alcanzado la vacunación contra la enfermedad, el principal factor de riesgo para infectarse es no vacunarse.

También es importante evitar el contacto con personas que se sabe que están enfermas, especialmente los recién nacidos, que aún no han sido vacunados contra la enfermedad, y las personas que no han recibido una dosis de refuerzo.

Signos y síntomas

La enfermedad se manifiesta con fiebre, aumento de tamaño y dolor en los ganglios cervicales (en la zona del cuello) y detrás de las orejas. También hay manchas rojas en el cuerpo (exantema).

Cuando la rubéola se presenta en niños y mujeres embarazadas, también provoca fiebre y malestar.

El periodo de incubación es de una media de 17 días, es decir, es el tiempo que tarda la enfermedad en manifestarse tras la infección.

Diagnóstico

Dado que las lesiones causadas por la rubeola pueden confundirse con las de otras infecciones víricas, la exploración física no es suficiente para diagnosticarla.

Por ello, el profesional sanitario puede solicitar pruebas de laboratorio, como análisis de sangre que miden la cantidad de anticuerpos específicos IgM, que combaten la rubeola, e IgG, que indican la inmunidad adquirida. Tener una gran cantidad de IgM indica que hay una infección reciente o en curso.

¿A qué profesional debo consultar?

Si es posible, acude a un centro de infectología, ya que el infectólogo es el médico más capacitado para tratar la rubeola. Sin embargo, los médicos de cabecera, los pediatras y los dermatólogos también pueden ocuparse de esta afección.

Complicaciones

La rubeola es, por lo general, una enfermedad inofensiva y autolimitada, es decir, el propio organismo la combate.

Pero la llamada rubéola congénita, o síndrome de rubéola congénita, puede tener graves consecuencias, como abortos, mortinatos, malformaciones y enfermedades crónicas, como la diabetes.

Según la OMS, el riesgo de este tipo de rubeola en los bebés es mayor en los países donde las mujeres no están inmunizadas.

Pronóstico

En general, la rubeola no deja secuelas, salvo en los casos en que afecta a las mujeres embarazadas y llega al feto.

¿Se puede curar?

La rubeola es una enfermedad autolimitada, lo que significa que el propio organismo es capaz de eliminarla sin necesidad de medicamentos antivirales ni de ningún otro tipo.

De este modo, tras el inicio de los síntomas, la cura dura aproximadamente una semana.

Tratamientos

No existe un tratamiento específico contra la rubeola, sólo medidas para ayudar a sobrellevar los síntomas. Esto incluye el mantenimiento de una hidratación adecuada y el uso de medicamentos para aliviar el dolor, la fiebre y el malestar.

Prevención: vacuna contra la rubéola

La inmunización contra la rubeola forma parte del calendario de vacunación del país.

El esquema se realiza en la infancia con la vacuna triple vírica, que también protege contra el sarampión y las paperas, en dos dosis: la primera con un año de edad y la segunda entre los cuatro y los seis años.

Los adolescentes y los adultos también pueden contraer la triple vírica o la doble vírica (sarampión y rubeola).

Las mujeres que tengan intención de quedarse embarazadas y no estén inmunizadas -lo que puede descubrirse mediante análisis de sangre- deben vacunarse con al menos 30 días de antelación.

Efectos secundarios

La vacuna contra la rubéola rara vez causa efectos secundarios. Alrededor del 15% de las personas desarrollan fiebre entre 7 y 12 días después de la dosis y el 5% tiene una erupción leve. Menos de 1 de cada millón de dosis provoca una reacción alérgica grave.

Se especula con la posibilidad de que la vacuna aumente la posibilidad de desarrollar autismo, pero no existe una relación científicamente probada entre la inmunización y la enfermedad.