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Tétanos: qué es, síntomas, vacuna y cómo se trata

mayo 25, 2021
Tétanos: qué es, síntomas, vacuna y cómo se trata

Con la llegada de la vacuna, el tétanos se hizo cada vez menos frecuente. Hoy en día, se considera una afección rara, pero todavía existe.

La vacunación es crucial, ya que el tétanos tiene una alta letalidad y puede ser física y psicológicamente muy estresante para quienes lo contraen. Vea más detalles a continuación.

¿Qué es el tétanos?

El tétanos es una infección aguda y potencialmente grave causada por esporas que penetran en el organismo a través de lesiones cutáneas y dan lugar al bacilo del tétanos: la bacteria Clostridium tetani.

En el organismo, el agente pasa por un periodo de incubación medio de siete días y luego genera síntomas relacionados con la hiperexcitabilidad del sistema nervioso y una intensa tensión muscular.

Tipos

El tétanos puede ser leve, moderado o grave, dependiendo de factores como la falta de oxígeno local (la bacteria es anaeróbica, es decir, se reproduce en un ambiente sin gas) y el estado inmunológico del paciente.

Tétanos generalizado

El tipo más común de la enfermedad, afecta a todo el cuerpo.

Tétanos localizado

Genera síntomas sólo en las zonas cercanas a la lesión cutánea

Enfermedad de siete días (tétanos neonatal)

Comienza por una higiene inadecuada del muñón umbilical, con humo, hoja de plátano y otros elementos impropios.

El tétanos neonatal también es sinónimo de tétanos umbilical y se denomina popularmente enfermedad de los siete días.

Tétanos dental

Causado por la mala conservación de los dientes.

Tétanos obstétrico

Ocurre por infecciones durante el aborto y por mala praxis obstétrica, como veremos a continuación.

Causas

El tétanos está causado por la bacteria Clostridium tetani, que libera una toxina llamada tetanospasmina. Esta sustancia actúa inicialmente sobre las terminaciones nerviosas periféricas y, a través de ellas, llega al Sistema Nervioso Central, donde bloquea la inhibición de las terminaciones nerviosas, generando un estado de hiperexcitabilidad del sistema nervioso.

Hay diferentes formas de contagio, los medios de infección más comunes hoy en día son:

  • Por lesiones contaminadas con esporas tetánicas (alambre, latas, machetes, espinas, clavos oxidados que al encontrar condiciones de tejido sin oxígeno se convierten en bacilos tetánicos productores de toxinas que causan la enfermedad);
  • En el recién nacido, debido a la colocación de sustancias contaminadas en el muñón umbilical;
  • A través de dientes mal conservados (“tétanos dental”) por los que penetran las esporas;
  • A través del aborto causado por la introducción de elementos contaminados o por una mala práctica obstétrica (“tétanos obstétrico”) .
  • Más raramente, pueden causar tétanos, quemaduras, inyecciones no estériles, fracturas expuestas, perforación del oído, entre otros.

Conviene recordar que los materiales oxidados facilitan la transmisión de la enfermedad porque la oxidación que se produce en ellos es un buen “refugio” para las bacterias anaerobias, pero otros materiales, como las heces de los animales, también pueden contenerla.

Factores de riesgo

Los dos factores de riesgo del tétanos son:

  • Haber estado expuesto a las esporas del bacilo del tétanos a través de material contaminado
  • No haber recibido una vacuna contra la enfermedad

Síntomas

El tétanos se manifiesta con síntomas neuromusculares (contracturas musculares sostenidas locales o generalizadas) y espasmos repentinos generalizados (temblores, contracturas, convulsiones) desencadenados por estímulos sensoriales como la corriente de aire, el cambio de temperatura, la manipulación táctil y los estímulos sonoros. La presencia de estos dos síntomas cierra el diagnóstico de tétanos.

En el recién nacido, además de estos síntomas, el bebé adopta una postura característica con la espalda arqueada y la cabeza echada hacia atrás.

En las formas leves, las contracciones repentinas no se producen. En las formas moderadas, el paciente tiene dificultad para tragar (contractura muscular faríngea) y rigidez de cuello. En las formas graves, puede haber alteraciones cardiocirculatorias causadas por el estímulo de la toxina sobre la glándula suprarrenal, que libera catecolaminas, sustancias que actúan sobre los vasos sanguíneos.

El paciente con tétanos no tiene fiebre y está consciente a pesar de estar extremadamente ansioso. Hipócrates decía que ‘el enfermo de tétanos ve su propio drama’.

La enfermedad dura una media de 10 días y puede ser mortal por asfixia debido a la contracción de los músculos de la mecánica respiratoria.

Diagnóstico

El diagnóstico es esencialmente clínico y que no hay pruebas de rutina disponibles. La superposición de la contractura muscular generalizada y mantenida asociada a las contracturas subentrantes en pacientes con antecedentes de lesiones, conscientes, orientados y sin fiebre cierran el diagnóstico de tétanos.

¿Qué profesional debo buscar?

Si nota síntomas de tétanos, acuda inmediatamente al servicio médico más cercano. El especialista ideal para tratar la enfermedad es el infectólogo.

¿Se puede curar?

El especialista explica que el tétanos puede curarse completamente. Los principales retos son las intercurrencias, potencialmente mortales, que se producen en el proceso.

Tratamiento

Aislamiento

Una vez diagnosticado el tétanos, el paciente debe permanecer en una habitación aislada del entorno hasta que cesen las contracciones repentinas para evitar los estímulos sensoriales que desencadenan las contracciones. El manejo de estas personas también debe hacerse con mucho cuidado.

Medicamentos y cuidados intensivos

El médico explica que se utilizan medicamentos del tipo de las benzodiacepinas (el diazepan, un medicamento generalmente utilizado para la tensión y la ansiedad, es el más utilizado) para controlar las contracturas. Si es suficiente, se asocia la clorpromazina, un medicamento que combate la agitación.

Aun así, si no responde, hay que curarlo con pancuronio [un estado profundo de relajación muscular y sedación] y conectarlo a un respirador artificial hasta que cesen las contracturas.

En los casos graves, se realiza una traqueotomía preventiva, ya que si el paciente necesita el respirador artificial, puede no tolerarlo durante las contracciones. Hay que hacer fisioterapia respiratoria para evitar la neumonía.

Tratamiento de heridas

El tratamiento del tétanos también incluye la limpieza y eliminación de los tejidos contaminados, ya que pueden favorecer el crecimiento de las bacterias.

Antibióticos

Los antibióticos también pueden utilizarse para eliminar las bacterias del foco de infección, que es la herida.

Pronóstico

La letalidad de la enfermedad es alta. de cada 100 personas que enferman, 30 mueren.

Aunque la enfermedad es extremadamente agotadora, tanto física como psicológicamente, apenas hay secuelas.

Complicaciones

Fracturas

La fuerza de las contracturas causadas por el tétanos puede provocar fracturas en las vértebras de la columna vertebral. Otros huesos del cuerpo también pueden volverse frágiles y romperse debido a los espasmos.

Asfixia

Las contracciones también pueden ser lo suficientemente fuertes como para detener la respiración y provocar una asfixia mortal.

Neumonía y sepsis

Dado que el paciente con tétanos necesita hospitalización y puede requerir asistencia para respirar, además de numerosos procedimientos invasivos, corre un mayor riesgo de sufrir neumonía, sepsis y otras infecciones.

Arritmias cardíacas

La acción del bacilo tetánico sobre el sistema nervioso puede generar consecuencias cardíacas, como arritmias y taquicardias.

Prevención: vacuna antitetánica

La mejor manera de prevenir el tétanos es mediante la vacunación.

El esquema de inmunización comienza en la infancia con la vacuna pentavalente a los dos, cuatro y seis meses. A partir de ahí, hay que hacer refuerzos con la vacuna dT (contra la difteria y el tétanos) cada 10 años.

Inmunoglobulina antitetánica

Si la persona sufre una lesión con alto riesgo de desarrollar tétanos, puede recibir inmunoglobulina antitetánica, que no es más que una vacuna que impide el crecimiento de la bacteria.