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Tratamientos para la depresión, vea las opciones y si hay cura

mayo 25, 2021

La depresión es un trastorno mental que se presenta con un sentimiento de tristeza que dura al menos dos semanas, y también por la pérdida de vitalidad. Esto hace que se forme un conjunto de signos y síntomas que provocan sufrimiento y afectan a la calidad de su vida social, familiar o profesional.

Mucha gente piensa que la depresión es sólo una frialdad. Pero no, ¡es una enfermedad grave! Por ello, es fundamental que la persona realice los tratamientos correctamente, ya que la batalla contra la depresión es diaria. Cuando se detecta al principio, puede tratarse sólo con asesoramiento psicológico; en casos más avanzados, es necesario combinar esta labor con la de un psiquiatra, que administrará la medicación.

¿Existe una cura?

Esta es una de las dudas más comunes cuando se trata de la enfermedad. Al contrario de lo que mucha gente piensa, ¡la depresión se puede curar! Sin embargo, sus causas aún no están del todo claras. Por lo tanto, no hay sólo uno, sino varios tipos de tratamientos para la depresión.

Para curar y/o aliviar la depresión, existen alternativas de tratamiento, que pueden realizarse por separado o conjuntamente. Sin embargo, todos estos métodos varían en función de cada persona, por lo que es fundamental contar con la orientación de un profesional. Sólo él podrá definir el tipo de tratamiento necesario para la persona.

Tratamientos para la depresión

Las intervenciones para los cuadros son variables según la intensidad con la que se manifiesta el trastorno en cada paciente y los síntomas que presenta.

Hay formas de intervención farmacológica con el uso de antidepresivos y otras que descartan la ingesta de psicofármacos y se basan únicamente en las diversas formas de psicoterapia que existen.

En los casos de menor riesgo, el paciente puede ser derivado a una psicoterapia sin el uso de medicamentos.

Además de la medicación y el seguimiento psicológico, el psiquiatra explica que han surgido nuevas formas de tratamiento. Comprueba algunos de ellos:

·      Electroestimulación

La electroestimulación es un procedimiento no quirúrgico que se realiza con un dispositivo colocado en la cabeza del paciente que emite ondas magnéticas que van más allá del cráneo y afectan a las zonas del cerebro relacionadas con el trastorno.

·      Actividades físicas

Las actividades y ejercicios físicos son fundamentales para cualquier persona, tenga o no una enfermedad, ya que tienen varios beneficios y mejoras para la salud y el bienestar. Los estudios también han demostrado la eficacia de la actividad física para atenuar los síntomas depresivos.

Algunos de los principales beneficios que puede aportar la actividad física son

  • Mejorar la autoestima y la calidad de vida;
  • Distracción de los estímulos que causan estrés
  • Mayor control sobre tu cuerpo y tu vida;
  • Mejorar la capacidad y la función respiratoria;
  • Aumentar los estímulos al sistema nervioso central, influyendo en la memoria reciente y en las funciones motoras;
  • Ayudar en la interacción social, ya que proporciona la convivencia con otras personas y por lo tanto mejora su vida social, familiar e incluso profesional.

·      Medicina alternativa

La medicina alternativa es otro método que puede ayudar en gran medida como tratamiento de la depresión, ya que aporta otras posibilidades a la alopatía que pueden reconfortar al paciente.

El tratamiento para la depresión consiste en combinar los aceites esenciales con diversas prácticas como la meditación y las técnicas de respiración, aportando a la reflexión sobre lo que se puede hacer de forma activa y no sólo pasiva. Revisar la alimentación y el entorno en el que se vive y/o trabaja también es esencial.

·      Aceites esenciales

El terapeuta explica que hay aceites esenciales que tienen la capacidad de transmutar el cuadro depresivo, como la mandarina (bergamota), la hierba de limón, el geranio, la salvia sclarea, la rosa, el neroli, el jazmín, el ylang ylang.

Todo depende de lo que se observe en el cuadro de la persona con depresión. El uso debe ser intenso, es decir, todo el día, mediante aromatizadores personales y consultas cada 15 días para comprobar y cambiar la sinergia aromática. Los cítricos suelen dar más ligereza cuando es lo que falta. Hierba de limón y litsea cubeba para los que se sienten desvitalizados. Las flores por su parte calman y equilibran. El cedro y el sándalo ayudan a quienes se sienten muy inseguros.

¿Cómo identificar si su médico es un buen profesional?

El psiquiatra alerta de que, al igual que se produce una excesiva prescripción de la depresión y, en consecuencia, una excesiva medicalización, también hay que considerar el fracaso en el diagnóstico y la falta de identificación.

Desgraciadamente, este escenario suele ocurrir con la población más pobre. Si, por un lado, hay un fallo en el diagnóstico por el exceso de afecciones erróneamente clasificadas como depresión, tenemos datos que prueban que la parte más pobre de la población no tiene acceso a una evaluación de calidad y, si lo tiene, tiene dificultades para adquirir la medicación prescrita.

Teniendo en cuenta el cuadro de desigualdad social y la falta de atención médica a las poblaciones vulnerables, el médico sin especialización en psiquiatría también puede prestar atención de urgencia en los puestos de salud y no permitir que los pacientes se queden sin asistencia profesional.

Un médico del centro de salud puede prescribir el tratamiento, porque lo que generalmente se inserta dentro de la lógica del sistema de salud es que tiene una gestión de casos a través de supervisiones y tutorías con especialistas, y que los casos que no responden a una primera línea son derivados a otros profesionales, por lo que, en mi opinión, no me parece mal que el médico no especialista inicie el tratamiento en los casos más urgentes.