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VPH: qué es, síntomas, transmisión, riesgo de cáncer y más

mayo 25, 2021

El VPH es un virus que engloba más de 200 variaciones y afecta a la mucosa y la piel, principalmente de la región genital y anal. Extremadamente frecuente, el problema merece atención porque puede aparecer en formas más complejas, volverse sintomático o incluso evolucionar hacia el cáncer. Entiéndelo:

¿Qué es el VPH?

El VPH (abreviatura del término inglés “human papilloma virus”) es una infección de transmisión sexual (ITS) que puede generar pequeñas verrugas y lesiones en cualquier parte del cuerpo, siendo las más preocupantes las que se producen en la región genital.

Aunque es relativamente raro, algunas de estas manifestaciones pueden evolucionar hacia el cáncer en la parte inferior del útero -llamada cuello uterino o cérvix-, en el ano, el pene, la vagina o la vulva y, en el caso del VPH en la boca, en la parte posterior de la garganta.

Tipos

Ahora que sabes qué es el VPH, es el momento de entender sus más de 200 variaciones. De ellos, 13 pueden convertirse en tumores malignos, más comúnmente en el cuello uterino, pero también hay informes de cáncer de pene, cáncer rectal-anal e incluso cáncer de orofaringe.

Los tipos más comunes en los casos de cáncer de cuello uterino son el 16 y el 18. Además de esto, los VPH 6 y 11 están presentes en más del 90% de quienes tienen pequeñas verrugas, tanto genitales como orales, y se consideran no oncogénicas, es decir: no se convierten en cáncer, pero requieren tratamiento.

Causas: ¿Cómo se contagia el VPH?

Se transmite por contacto directo con la zona infectada. Las principales formas de contagio son a través de las relaciones sexuales sin uso de preservativos. Así, los contactos genitales con genital, genital con anal, oral con genital e incluso las manos con la región íntima infectada pueden desencadenar la transmisión del virus.

Es importante destacar que la infección no se produce sólo con la penetración, sino también con otras formas de relación sexual. A pesar de las leyendas populares, no hay pruebas de que el VPH se transmita por contacto indirecto con objetos contaminados, agua de piscinas e incluso tazas de váter.

Transmisión vertical

La transmisión vertical consiste en el paso del virus de la madre al bebé durante el parto. Aunque es poco frecuente, se trata de una situación muy particular y requiere una atención especial, ya que el desarrollo del VPH en las vías respiratorias del bebé puede provocar graves problemas respiratorios, que pueden conducir a la muerte si no se trata de forma rápida y eficaz.

Dado que la infección también puede producirse mientras el feto está todavía en el útero, la cesárea no elimina la posibilidad de infección y no se recomienda como factor exclusivo.

Lo ideal es tratar el virus del VPH según la recomendación médica. En la actualidad, hay una serie de tratamientos no invasivos, recomendados incluso por la vertiente de la ginecología natural o medicina lenta (movimientos que pretenden utilizar la menor cantidad de medicamentos posible).

Grupos de riesgo

Las estimaciones mundiales indican que aproximadamente el 50% de los hombres con vida sexual activa tienen algún tipo de VPH. Aunque la mayoría de los casos terminan con la eliminación del virus por el sistema inmunitario.

Entre la población femenina, se estima que hasta el 80% de todas las mujeres pueden tener el VPH a lo largo de su vida, aunque el rango actual es del 25% al 50% de la población mundial, según datos del Instituto Nacional del Cáncer.

Los grupos de riesgo más susceptibles de infectarse son las personas que tienen muchas parejas sexuales (o alguien que mantiene una relación con una persona que ha tenido muchas parejas sexuales), los jóvenes de 15 a 25 años, las personas con un sistema inmunitario frágil y las personas que tienen contacto directo con las lesiones y verrugas causadas por el virus.

Síntomas del VPH

Algunos tipos de VPH suelen remitir espontáneamente antes de ser sintomáticos, es decir, no presentan ningún tipo de síntomas a lo largo de su manifestación y tienden a desaparecer por influencia del sistema inmunitario.

Sin embargo, cuando las verrugas se manifiestan varían según su aspecto:

  • Verrugas genitales: tienen el aspecto de lesiones planas e hinchadas, similares a la coliflor o a los tallos. Aparecen principalmente en la vulva, el ano, el cuello uterino, la vagina, los testículos o el pene. Suelen ser indoloras, sólo pican.
  • Verrugas comunes: Son similares a protuberancias rugosas y suelen aparecer en las manos, los dedos o los codos. En algunos casos son dolorosos o susceptibles de sufrir lesiones o hemorragias.
  • Verrugas plantares: son bultos duros y abultados que aparecen en los talones o en las puntas de los pies. Se les llama popularmente ojos de pez.
  • Verrugas planas: consisten en lesiones lisas, ligeramente elevadas y oscuras. Pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo, pero son más comunes en la cara y las piernas.

Los síntomas del VPH no siempre son visibles, pero hay que estar atentos a algunos signos

VPH que no se manifiesta

Los estudios demuestran que, por lo general, sólo el 5% de las infecciones por VPH presentan algún tipo de manifestación. Lo más habitual es que el virus no se manifieste y sea detectado por la citología preventiva antes de que sea preocupante.

Diagnóstico

El descubrimiento del VPH se produce según cada caso. El diagnóstico por las verrugas visibles se puede hacer por investigación clínica, ya que la confirmación de la enfermedad se produce por pruebas de laboratorio.

Sin embargo, la sospecha suele producirse por medio de una citología. Siguiendo la recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS), las mujeres deben realizar este examen preventivo cada tres años, después de dos pruebas con un intervalo de un año sin cambios.

Si se identifican células anormales, se remitirá a la paciente a un examen que permita un mayor detalle, como la colposcopia con biopsia, para determinar la cepa encontrada y el grado de infestación del virus.

En el caso del VPH en los hombres, la colposcopia es también la mejor manera de diagnosticar la enfermedad.

¿A qué médico debo dirigirme?

Los hombres deben acudir a urólogos o proctólogos que puedan aclarar las dudas sobre qué es el VPH y solicitar las pruebas adecuadas para determinar un diagnóstico más preciso.

En el caso de las mujeres, lo ideal es acudir regularmente al ginecólogo, independientemente de la sospecha de la enfermedad.

Complicaciones

El VPH es un virus que normalmente tiende a remitir de forma natural y espontánea, por lo que no causa complicaciones.

Sin embargo, algunos casos pueden convertirse en enfermedades graves, como lesiones respiratorias y algunos tipos de cáncer, como el rectal-anal, de cuello de útero y de pene.

Lo ideal es realizar un tratamiento adecuado, indicado por los médicos especialistas, para evitar la evolución de la enfermedad.

¿Se puede curar el VPH?

Desgraciadamente, existe una circulación errónea por parte de muchos vehículos de que el VPH no tiene cura. Este es un pensamiento antiguo que hay que combatir. El VPH es curable y la tasa de erradicación del virus es alta.

En las mujeres de hasta 30 años, por ejemplo, el porcentaje de curación es del 80% en hasta dos años de tratamiento. Para ello, se trabaja con la mejora de la inmunidad, el tratamiento específico para el tipo de lesión, si se presenta, y el seguimiento con colposcopia.

Tratamiento

Aunque no existe un tratamiento específico para erradicar el virus, es posible eliminar las verrugas mediante intervenciones clínicas o medicamentos y cremas.

La inmunidad es el punto más importante para la cura y la erradicación del virus, porque el propio organismo debe fortalecerse para eliminarlo. Generalmente, esto se hace con la dieta y los cambios de hábitos.

En los casos avanzados, la cirugía es necesaria para erradicar el virus y evitar la evolución a cáncer.

Medicamentos

Los fármacos indicados para el tratamiento de las manifestaciones del VPH varían según el consejo médico y los tipos y estadios específicos.

La mayoría de los tratamientos se realizan con fármacos antitumorales tópicos, que eliminan las células cancerosas de la piel, como el ácido salicílico, el imiquimod, el podofilox y el ácido tricloroacético.

Cremas

El médico puede indicar al paciente que se aplique medicamentos en forma de cremas o pomadas para eliminar los puntos de las lesiones y las verrugas.

Cauterización

El proceso de cauterización está cada vez menos indicado por la comunidad médica. Actualmente, ya se puede observar que altera la consistencia de la mucosa, provoca mucho dolor y puede no ser eficaz.

En este caso, lo ideal es hablar con su médico sobre otra opción adecuada.

¿Deben tratarse también las parejas?

La pareja sexual de quien tiene el VPH debe buscar consejo médico sobre la conducta a adoptar y utilizar preservativos hasta que el virus sea erradicado, incluso en parejas fijas.

Aunque no es necesario un tratamiento inmediato, es importante estar atento a los posibles síntomas.

Prevención

Preservativo

El uso del preservativo es importante en las relaciones sexuales, no sólo por el VPH, sino para prevenir otras ITS y embarazos no deseados.

Aunque el preservativo reduce la incidencia del VPH genital, hay que prestar atención a las regiones no cubiertas por el preservativo, que, si se contaminan, pueden transmitir el virus.